Asesor financiero independiente o banco: cuál te conviene
“Para eso ya tengo al del banco.” Es la respuesta más común cuando alguien oye hablar de un asesor financiero independiente. El problema es que el del banco y el independiente no hacen el mismo trabajo, aunque lo parezca.
La diferencia no es el trato, es el catálogo
El asesor de tu banco trabaja con los productos de su grupo. Por bien que te caiga y por muchas ganas que le ponga, su universo de recomendación termina en el catálogo de su entidad. Un asesor independiente selecciona entre todo el mercado, sin la obligación de colocar producto propio. La diferencia no está en la persona, está en lo que cada uno puede ofrecerte.
De dónde cobra cada uno
Aquí está el punto que casi nadie te explica. El asesor bancario suele cobrar, en parte, de las comisiones de los productos que te coloca: las retrocesiones. Eso significa que su retribución depende de qué te vende. El asesor independiente, bajo MiFID II, no puede quedarse esas retrocesiones: cobra por su servicio, de forma explícita. Lo desarrollamos en qué son las retrocesiones en fondos.
La consecuencia es directa: cuando quien te aconseja cobra del producto, el incentivo no siempre apunta a tu interés. Cuando cobra de ti, sí.
El coste que se ve y el que no
El asesoramiento del banco parece gratis porque no te pasa una factura. No lo es: el coste está dentro de los productos, repartido y disimulado en las comisiones. El independiente te cobra de forma visible, y a cambio trabaja con productos más baratos (clases limpias). En patrimonios relevantes, lo segundo suele salir más a cuenta, aunque la factura asuste más que lo que no se ve.
Cuándo te basta el banco
Seamos justos. Si tu patrimonio es pequeño y tus necesidades son sencillas, el servicio del banco puede ser suficiente. No todo el mundo necesita asesoramiento independiente, igual que no todo el mundo necesita un traje a medida.
Cuándo necesitas un independiente
Cuando el patrimonio crece y la cartera del banco empieza a parecerse sospechosamente al catálogo de la casa. Cuando hay un evento que lo cambia todo (una herencia, la venta de una empresa, la jubilación). O cuando quieres saber exactamente qué pagas, por qué, y que quien te aconseja no tenga un incentivo escondido. Si dudas de si compensa, lo vemos en si merece la pena un asesor financiero.
Implicación para carteras QF
Quality Finance es un proyecto de asesoramiento con arquitectura abierta: selección de todo el mercado, clases limpias y cobro por el servicio, no del producto. No competimos con el del banco en su terreno, jugamos a otra cosa.
La pregunta no es quién te trata mejor en la oficina. Es quién puede recomendarte el mejor producto sin que su sueldo dependa de venderte otro.
¿Esto encaja en tu cartera?
Si quieres ver cómo encaja un fondo así en el conjunto de tu patrimonio, sin compromiso, hablamos.
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