Qué son las retrocesiones en fondos (y por qué encarecen tu cartera)
Cada vez que tu banco te recomienda un fondo, es posible que esté cobrando del propio fondo que te recomienda. A ese cobro se le llama retrocesión, y entender cómo funciona explica buena parte de lo que falla en el asesoramiento financiero en España.
Qué es exactamente una retrocesión
Un fondo de inversión cobra una comisión de gestión anual. De esa comisión, la gestora devuelve una parte al distribuidor (el banco o la entidad que te ha colocado el fondo) como pago por haberlo vendido y mantenerlo en cartera. Esa parte retrocedida es la retrocesión. No la pagas aparte: ya va incluida en la comisión del producto, descontada en silencio de tu rentabilidad.
Por qué esto sesga lo que te recomiendan
La consecuencia es de pura lógica de incentivos. Si un fondo retrocede al banco un 1% anual y otro, mejor para ti, no retrocede nada, ¿cuál crees que va a aparecer en tu cartera? No hace falta mala fe. Basta con que el sistema premie colocar el producto que más paga al distribuidor, en lugar del que más te conviene a ti.
El resultado típico: carteras llenas de fondos caros de la propia gestora del banco, cuando existen alternativas mejores y más baratas que, casualmente, no retroceden.
Cuánto te cuesta de verdad
Una retrocesión de en torno al (~aprox) 0,5%-1% anual parece poco. Compuesta durante veinte o treinta años sobre un patrimonio relevante, es una de las mayores fugas de rentabilidad de una cartera, muy por encima de lo que la mayoría de inversores imagina. Lo que no ves es justo lo que más te cuesta.
Qué dice la regulación
La normativa europea MiFID II, en vigor desde 2018 y supervisada en España por la CNMV, puso el foco aquí. El asesoramiento que se declara independiente no puede quedarse las retrocesiones: o no las cobra, o debe devolverlas al cliente. El asesoramiento no independiente sí puede percibirlas, siempre que las declare. La etiqueta, por tanto, no es un tecnicismo: te dice de dónde cobra quien te aconseja.
Cómo saber si las estás pagando
Tienes derecho a saberlo. Pregunta directamente a tu entidad si cobra retrocesiones de los fondos que tienes y cuánto. Revisa si tus fondos son de clase limpia (sin retrocesión incorporada) o de clase retail (con la retrocesión dentro). Y mira el informe anual de costes que la entidad está obligada a enviarte: ahí aparece el coste total real de tu cartera.
Implicación para carteras QF
En Quality Finance trabajamos con clases limpias siempre que existen y cobramos por el asesoramiento, no del producto. La diferencia se la queda el cliente, no el distribuidor. Es la base del modelo de arquitectura abierta, que desarrollamos en qué es la arquitectura abierta en fondos.
Una retrocesión no es ilegal ni del todo oculta: está en el folleto. Pero está diseñada para que no la mires. Y lo que no miras, durante treinta años, sale carísimo.
¿Esto encaja en tu cartera?
Si quieres ver cómo encaja un fondo así en el conjunto de tu patrimonio, sin compromiso, hablamos.
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