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“¿Cuánto necesito para jubilarme?” es la pregunta financiera más importante que casi nadie se hace a tiempo. La buena noticia es que tiene un método para responderla. La mala es que el número suele ser mayor de lo que la gente cree.

Empieza por el gasto, no por el ahorro

El cálculo no parte de cuánto tienes, sino de cuánto gastas. ¿Cuánto necesitas al año para mantener tu nivel de vida? Esa cifra anual es el punto de partida de todo lo demás. La jubilación no se mide en un capital abstracto, se mide en cuántos años de tu vida puede sostener ese capital.

La regla del 4%

Una referencia sencilla y muy usada: la regla del 4%. Dice que puedes retirar cada año en torno al 4% de tu cartera de inversión sin agotarla a largo plazo, asumiendo que el resto sigue invertido. Dándole la vuelta, para vivir de las rentas necesitas un capital de (~aprox) 25 veces tu gasto anual. Si gastas 40.000 euros al año, hablamos de un orden de magnitud de un millón de euros. No es una ley exacta, es una vara de medir para entender la escala del problema.

El enemigo silencioso: la inflación

Un error habitual es calcular con euros de hoy. Con una inflación del (~aprox) 2-3% anual, lo que hoy te cuesta 40.000 euros costará bastante más dentro de veinte o treinta años. Tu plan de jubilación tiene que contemplar que el dinero pierde poder de compra con el tiempo, tanto en la fase de ahorro como durante la propia jubilación, que puede durar treinta años o más.

La pensión pública cubre, pero no todo

La pensión pública seguirá existiendo, pero la presión demográfica apunta a tasas de sustitución (lo que cobras respecto a tu último sueldo) a la baja con el tiempo. Lo prudente no es ignorarla ni confiarlo todo a ella, sino estimar qué parte de tu gasto cubrirá y planificar el complemento por tu cuenta. Ese complemento es lo que tienes que construir tú.

Cómo se construye ese capital

Con tiempo y con interés compuesto. Cuanto antes empieces, menos esfuerzo de ahorro necesitas, porque la rentabilidad trabaja durante más años. El vehículo importa menos que la constancia y la asignación: una cartera de fondos diversificada, ajustada a tu horizonte, con la fiscalidad bien planteada. Sobre el papel del plan de pensiones en esto, lee plan de pensiones o fondo indexado.

Implicación para carteras QF

Calcular cuánto necesitas es el primer paso; construirlo y mantenerlo en el tiempo es el trabajo. En Quality Finance lo abordamos con un plan de asignación adaptado a tu horizonte y a tu objetivo de renta, con arquitectura abierta y sin carteras modelo cerradas.

La jubilación no se improvisa el año antes de jubilarte. El mejor momento para hacer este cálculo fue hace veinte años. El segundo mejor es hoy.

¿Esto encaja en tu cartera?

Si quieres ver cómo encaja un fondo así en el conjunto de tu patrimonio, sin compromiso, hablamos.

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