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El ratio de información mide si un gestor bate a su índice de referencia con la consistencia suficiente como para que merezca la pena pagar por gestión activa. No se limita a comparar rentabilidades: ajusta el exceso de rentabilidad por el riesgo que el gestor asume al separarse del benchmark. Por eso es una de las métricas favoritas de los analistas profesionales y una de las primeras que conviene mirar antes de elegir un fondo de inversión de gestión activa.

¿Qué es el ratio de información y para qué sirve?

El ratio de información (information ratio en inglés) es el cociente entre el exceso de rentabilidad de un fondo sobre su índice de referencia y el tracking error. Dicho en una frase: cuánta rentabilidad extra obtiene el gestor por cada unidad de riesgo que asume al apartarse del benchmark.

Su utilidad principal es separar la habilidad de la suerte. Un fondo puede batir a su índice un año concreto por una apuesta afortunada; si lo bate de forma recurrente y con desviaciones controladas, es más probable que detrás haya un proceso sólido. Por eso se usa sobre todo para evaluar fondos de gestión activa, donde pagas una comisión superior a cambio de intentar hacerlo mejor que el mercado.

Fórmula del ratio de información explicada paso a paso

La fórmula es sencilla:

Ratio de información = (Rentabilidad del fondo − Rentabilidad del benchmark) ÷ Tracking error

Vamos por partes:

  • Numerador (exceso de rentabilidad): es la diferencia entre lo que ha rendido el fondo y lo que ha rendido su índice de referencia en el mismo periodo. Si el fondo gana un 10% y el índice un 8%, el exceso es de 2 puntos porcentuales. A este exceso también se le llama rentabilidad activa.
  • Denominador (tracking error): es la desviación estándar de esas diferencias de rentabilidad a lo largo del tiempo. Mide la regularidad: un tracking error bajo indica que el fondo se comporta de forma muy parecida a su índice; uno alto, que el gestor toma posiciones muy distintas y sus resultados oscilan mucho respecto al benchmark.

La intuición: no basta con ganar más que el índice, hay que ganar más sin bandazos. Dos fondos con el mismo exceso de rentabilidad pueden tener ratios muy distintos si uno lo consigue de forma estable y el otro a base de años brillantes seguidos de años desastrosos.

¿Cómo se interpreta el ratio de información?

Cuanto más alto, mejor. Como referencia, en la literatura financiera clásica (Grinold y Kahn) se suelen manejar estos rangos orientativos:

Ratio de informaciónLectura
NegativoEl fondo lo hace peor que su índice ajustado por riesgo. La gestión activa está restando valor.
Entre 0 y 0,5Bate al índice, pero con poca consistencia. Resultado discreto.
Entre 0,5 y 0,75Bueno. El gestor genera valor de forma razonablemente estable.
Entre 0,75 y 1Muy bueno. Pocos fondos lo mantienen durante periodos largos.
Superior a 1Excelente. Excepcional si se sostiene a 5 o 10 años.

Dos matices. Primero, el plazo: calculado sobre un solo año dice poco; lo relevante es verlo a 3, 5 o 10 años. Segundo, solo tiene sentido comparar fondos de la misma categoría y con el mismo índice de referencia.

Ejemplo numérico: dos fondos frente al mismo índice

Imagina que tienes 100.000 € y dudas entre dos fondos de renta variable global que usan el mismo benchmark, un índice que ha rendido de media un 8% anual en los últimos cinco años:

  • Fondo A: rentabilidad media anual del 12%, con un tracking error del 8%. Su exceso de rentabilidad es de 4 puntos (12% − 8%) y su ratio de información es 4 ÷ 8 = 0,5.
  • Fondo B: rentabilidad media anual del 10%, con un tracking error del 1,6%. Su exceso es de 2 puntos (10% − 8%) y su ratio de información es 2 ÷ 1,6 = 1,25.

En euros, un año medio el Fondo A habría convertido tus 100.000 € en 112.000 € y el Fondo B en 110.000 €, frente a los 108.000 € del índice. A primera vista gana el Fondo A. Pero el ratio cuenta otra historia: el Fondo A logra su media alternando años en los que saca 12 puntos al índice con años en los que pierde 4, mientras que el Fondo B le saca unos 2 puntos casi todos los años.

El Fondo B tiene un ratio de información muy superior porque su exceso de rentabilidad es mucho más fiable. Para un inversor de largo plazo, esa consistencia indica un proceso repetible y reduce el riesgo de entrar justo antes de uno de los años malos del gestor.

Ratio de información vs ratio de Sharpe y otras métricas

El ratio de información pertenece a la familia de métricas de rentabilidad ajustada al riesgo, pero cada una responde a una pregunta distinta:

MétricaCompara el fondo con…Riesgo que utilizaPregunta que responde
Ratio de informaciónSu índice de referenciaTracking error¿Bate el gestor a su benchmark con consistencia?
Ratio de SharpeEl activo sin riesgoVolatilidad total¿Compensa la rentabilidad el riesgo total asumido?
Alfa de JensenLo esperable según su betaRiesgo de mercado (beta)¿Cuánta rentabilidad extra genera el gestor tras descontar el mercado?

El ratio de Sharpe mide la rentabilidad por unidad de riesgo total y sirve para comparar casi cualquier inversión entre sí. El ratio de información, en cambio, es específico de la gestión activa: solo tiene sentido cuando existe un benchmark claro que batir. Por su parte, el alfa de Jensen mide el valor añadido del gestor una vez descontado lo que explica el propio mercado. Las tres métricas se complementan, y en la práctica conviene mirarlas juntas: te explicamos cómo combinarlas en nuestra guía sobre cómo utilizar el ratio de Sharpe y el ratio de información.

Limitaciones que debes conocer

Como toda métrica, el ratio de información tiene puntos ciegos:

  • Depende del benchmark elegido. Si el índice de referencia no refleja bien el universo de inversión del fondo, el ratio queda distorsionado desde el origen.
  • Mira al pasado. Un buen ratio histórico no asegura que el gestor siga acertando: equipos que cambian o estilos que dejan de funcionar pueden romper la racha.
  • Puede premiar a los falsos activos. Un fondo que apenas se separa del índice puede mostrar un ratio decente con un exceso de rentabilidad insignificante. Conviene mirar numerador y denominador por separado.
  • Es sensible al periodo. El mismo fondo puede pasar de un ratio brillante a uno mediocre según la ventana temporal. Usa periodos largos y, si puedes, varios.

Cómo lo enfocamos en Quality Finance

En Quality Finance utilizamos el ratio de información junto con otras métricas cuantitativas y cualitativas para seleccionar fondos dentro de un modelo de arquitectura abierta: analizamos gestoras de todo el mercado y elegimos las que encajan con los objetivos, el horizonte y la tolerancia al riesgo de cada cliente. Ningún ratio sustituye a una planificación patrimonial bien hecha, pero saber leerlos marca la diferencia entre elegir un fondo por su último año estelar o por la solidez de su proceso. Si quieres que revisemos contigo la calidad de los fondos de tu cartera, estaremos encantados de ayudarte.

Preguntas frecuentes

¿Qué se considera un buen ratio de información?

Como referencia general, a partir de 0,5 se considera bueno, por encima de 0,75 muy bueno y superior a 1 excelente. Lo realmente difícil es mantener esos niveles durante 5 o 10 años, así que valora siempre periodos largos.

¿En qué se diferencia el ratio de información del ratio de Sharpe?

El Sharpe compara el fondo con el activo sin riesgo usando la volatilidad total; el ratio de información lo compara con su benchmark usando el tracking error. El primero evalúa la inversión en sí; el segundo, la habilidad del gestor.

¿Dónde puedo consultar el ratio de información de un fondo?

Suele aparecer en la ficha mensual del fondo, en los informes de la gestora y en plataformas de análisis de fondos. También puedes calcularlo tú mismo con las rentabilidades del fondo y de su índice.

¿Tiene sentido el ratio de información en un fondo indexado?

No demasiado. Un fondo indexado busca replicar a su índice, así que su tracking error tiende a cero y su exceso de rentabilidad es ligeramente negativo por las comisiones. El ratio de información está pensado para evaluar gestión activa, no réplica pasiva.

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