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El PER (Price to Earnings Ratio) es el indicador más utilizado del análisis fundamental: mide la relación entre el precio de una acción y el beneficio por acción. Te dice cuántas veces está pagando el mercado los beneficios anuales de una compañía: si una empresa gana 1 € por acción y cotiza a 15 €, su PER es 15.

Su popularidad tiene una explicación sencilla: es fácil de calcular y de comparar. Pero esa sencillez es su mayor peligro: un PER bajo no siempre señala una ganga ni un PER alto una acción cara. Para usarlo bien hay que mirar qué hay detrás del número: crecimiento esperado, sector, ciclo y calidad de los beneficios.

¿Qué es el PER y cómo se calcula?

La fórmula es directa:

PER = Precio de la acción / Beneficio por acción (BPA)

Donde:

  • Precio de la acción: la cotización actual en el mercado.
  • Beneficio por acción (BPA): el beneficio neto dividido entre el número de acciones en circulación.

Si una empresa cotiza a 50 € y su BPA es de 5 €, su PER es 10: pagas 10 € por cada euro de beneficio anual. El ratio también aproxima los años que tardarías en recuperar la inversión vía beneficios si no variaran: pagar más veces beneficios solo se justifica si van a crecer.

Cómo interpretar el PER

PER alto

Indica que el mercado espera un crecimiento fuerte de los beneficios. También puede ser señal de sobrevaloración: cuando una empresa a PER 40 decepciona, el castigo suele ser doble, porque caen el beneficio y el múltiplo.

PER bajo

Puede señalar una empresa infravalorada... o con problemas. El mercado pocas veces regala nada: si una compañía cotiza a PER 6, pregúntate por qué. Puede ser una oportunidad o una trampa de valor: un negocio en declive cuyo PER «barato» de hoy será el normal de mañana.

Compara con el sector y con el histórico

El PER aislado dice poco. Las dos comparaciones útiles son frente a empresas del mismo sector y frente al histórico de la propia compañía: si ha cotizado de media a PER 18 y hoy está a 12, algo ha cambiado en el negocio o en la percepción del mercado.

Un PER alto no siempre significa caro

Es el error más extendido con este ratio. Una empresa a PER 35 que duplica beneficios cada tres años puede estar más barata que otra a PER 10 con beneficios estancados: el precio de hoy se paga contra los beneficios de mañana, y el PER solo mira los de hoy.

Para corregir esa miopía existe el PEG (Price/Earnings to Growth): el PER dividido entre el crecimiento anual esperado del beneficio. Un PEG en torno a 1 se considera razonable; por encima de 2, exigente. Una empresa a PER 30 que crece al 25% anual tiene un PEG de 1,2; otra a PER 12 que crece al 3%, un PEG de 4: ajustando por crecimiento, la «cara» era la segunda. La calidad también cuenta: negocios con un ROE y un ROCE altos y sostenidos suelen merecer un PER superior.

PER orientativo por sectores

Estos rangos cambian con el ciclo y con los tipos de interés, pero ayudan a situar cualquier cifra en su contexto:

SectorPER orientativoPor qué
Tecnología y software25-40Crecimiento y márgenes altos; el mercado paga el futuro
Consumo básico18-25Beneficios estables y predecibles, marcas consolidadas
Salud y farmacéuticas15-25Demanda estructural, con riesgo regulatorio y de patentes
Industriales12-20Sensibles al ciclo económico, crecimiento moderado
Bancos y aseguradoras7-12Negocio regulado, apalancado y muy ligado a los tipos
Energía y materias primas6-12Beneficios cíclicos: el PER bajo suele coincidir con el pico del ciclo

Conclusión: comparar el PER de un banco con el de una empresa de software no tiene sentido. Y un índice también tiene PER: el del S&P 500 se usa como referencia de si la bolsa americana cotiza cara o barata frente a su media histórica.

Forward PER vs trailing PER

No todos los PER publicados son iguales:

  • Trailing PER (histórico): usa el beneficio de los últimos doce meses. Dato real y auditado, pero mira por el retrovisor.
  • Forward PER (estimado): usa el beneficio previsto para los próximos doce meses. Mira hacia delante, que es lo que descuenta el mercado, pero depende de estimaciones que pueden pecar de optimistas.

En empresas en crecimiento, el forward suele ser bastante más bajo. Al comparar dos compañías, usa la misma versión del ratio para ambas.

Las trampas del PER

Beneficios cíclicos

En sectores cíclicos (energía, materias primas, automoción) el PER funciona al revés de lo que parece. En el pico del ciclo los beneficios están inflados y el PER parece bajísimo: justo el peor momento para comprar. En el valle, los beneficios se hunden y el PER se dispara, justo cuando el ciclo puede girar. Aquí, un PER bajo es a menudo una alerta.

PER negativo o no calculable

Si la empresa pierde dinero, el BPA es negativo y el PER no tiene interpretación útil (verás «n/a» o un número negativo sin sentido económico). No significa que la empresa no valga nada: significa que hay que valorarla con otras métricas, como ventas o flujo de caja.

Beneficios ajustados y extraordinarios

El «beneficio» del denominador no siempre es lo que parece. Muchas compañías publican beneficios ajustados que excluyen costes presentados como puntuales (reestructuraciones, deterioros, litigios) pero que se repiten año tras año; el PER sobre beneficio ajustado puede ser varios puntos más bajo que sobre el contable. Y un extraordinario, como la venta de una filial, puede inflar el BPA un año y abaratar el PER artificialmente. Mira qué beneficio se usa y complementa con ratios como el ROA.

El CAPE o PER de Shiller, en breve

Para suavizar el efecto del ciclo, Robert Shiller propuso el CAPE: en lugar del beneficio de un año, usa la media de los beneficios reales de los últimos diez, ajustados por inflación. Se aplica sobre todo a índices como termómetro de largo plazo: lecturas muy altas han precedido históricamente rentabilidades más modestas. Eso sí, es una brújula de década, no un cronómetro: puede permanecer «caro» durante años, así que no sirve para hacer market timing.

Ejemplo numérico: dos empresas frente a frente

Imagina dos compañías cotizadas españolas en 2026:

  • Crecetech: cotiza a 60 €, con un BPA de 2 €. PER = 60 / 2 = 30. Crecimiento esperado del beneficio: 25% anual.
  • Eléctrica Norte: cotiza a 24 €, con un BPA de 2 €. PER = 24 / 2 = 12. Crecimiento esperado: 3% anual.

A primera vista, Eléctrica Norte es mucho «más barata»: pagas 12 € por cada euro de beneficio frente a 30 €. Pero proyecta cinco años. El BPA de Crecetech, al 25% anual, pasaría de 2 € a unos 6,10 €; si siguiera cotizando a 60 €, su PER habría caído a 9,8. El de Eléctrica Norte, al 3%, llegaría a unos 2,32 €, con un PER de 10,3. El PEG ya lo anticipaba hoy: 1,2 frente a 4.

¿Significa esto que la de PER 30 es mejor inversión? No necesariamente: el cálculo exige que el 25% se cumpla cinco años seguidos, mientras que el beneficio de la eléctrica es mucho más predecible. El ejemplo no dice cuál comprar; dice que el PER por sí solo no responde.

Cómo lo enfocamos en Quality Finance

En Quality Finance no usamos el PER como un semáforo de compra o venta, sino como una pieza más del análisis de valoración, junto al crecimiento, la deuda y la calidad del negocio. En el asesoramiento patrimonial, estas métricas nos sirven sobre todo para evaluar fondos y mercados en su contexto: saber si una región o un estilo de inversión cotiza exigente o razonable ayuda a construir carteras diversificadas y coherentes con el perfil de cada cliente, sin perseguir modas ni huir de ellas por un único número.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un buen PER para comprar una acción?

No existe un número universal. Un PER 12 puede ser caro en un banco y un PER 28 razonable en una tecnológica. La referencia útil es doble: el PER medio del sector y el histórico de la propia empresa, matizados por el crecimiento esperado.

¿Qué significa un PER negativo?

Que la empresa ha tenido pérdidas en el periodo analizado, por lo que el ratio pierde su interpretación. En esos casos hay que valorar la compañía con otras métricas, como las ventas, el flujo de caja o el valor contable.

¿Es mejor el forward PER o el trailing PER?

Se complementan. El trailing usa beneficios reales ya publicados; el forward, estimaciones de los próximos doce meses, que reflejan mejor lo que descuenta el mercado pero pueden ser optimistas. Lo importante es no mezclarlos al comparar empresas.

¿Qué diferencia hay entre el PER y el CAPE?

El PER usa el beneficio de un solo año; el CAPE de Shiller promedia los beneficios reales de los últimos diez, ajustados por inflación. Suaviza el ciclo y se emplea para valorar índices a largo plazo, no acciones individuales.

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